Ciudades Imaginarias

CIUDAD COMETA.
La ciudad viaja por el espacio siguiendo su elíptica trayectoria. A su paso deja una estela de sueños y ventanas abiertas.

CIUDAD INFANCIA.
No soporté más y las lágrimas escaparon de mis ojos. Acababa de cruzar la puerta de una ciudad a la que nunca podría volver.

CIUDAD AVE.
Con la llegada del invierno de la guerra, la ciudad vuela hacia mejores latitudes. Sólo las llamas permanecen en su sitio.

CIUDAD VANA.
Todas las puertas están cerradas. Nadie puede salir o entrar a ninguna parte. Las casas son prisiones, las calles son exilios.

CIUDAD ROTA.
Dedicados a reunir los fragmentos de la antigua urbe, sus habitantes reptan sobre los escombros. Nadie sabe cuándo comenzaron.

CIUDAD SOMBRA.
Fundada bajo un árbol gigantesco, permanece en la penumbra. En el otoño, la luz del sol se cuela entre las ramas desnudas.

CIUDAD NUNCA.
En ella hay una estatua de mármol con tu nombre. Con los ojos vueltos hacia el cielo, sueña con el soplo imposible de la vida.

CIUDAD ALEPH.
Es tan enorme que nadie ha sido capaz de cruzarla de lado a lado. Cada metro de sus calles guarda infinitas bifurcaciones.

CIUDADES GEMELAS.
«Ya estuve aquí», dicen los turistas al visitar una de ellas por primera vez, si ya han recorrido las calles de la otra.



Textos con los cuales participé en el concurso de twitteratura organizado por ENTC.

Calaveritas 2014

Tin Tan viste de ‘tacuche’.
Se fue su ‘carnal’ pa’l cielo.
Aún dentro del ‘estuche’,
toca la ‘lira’ Marcelo.

Cantinflas le vino a dar
al Chamuco su ‘apantalle’.
Le ha leído a ‘Chicaspear’,
¿será que ‘ahí está el detalle’?

La Muerte se fue llorando,
afligida y sin consuelo.
Los siglos siguen pasando
y se le niega Chabelo.

El Diablo se llevó al tuerto
pa’ que vea lo que se siente.
Confesó, después de muerto.
«Pepe "El Toro" es inocente».

Kalimán ha fallecido
por una antigua dolencia.
La Flaca siempre ha tenido
‘serenidad y paciencia’.

El doctor Simi demanda
de la Parca un mejor trato.
Quiere ungüento pa’ la espalda
«igual, pero más barato».

La Catrina se ha irritado:
cree que su novio es infiel.
Por celular le ha llamado
pero es territorio Telcel.

A Nikola Tesla

De aquel cuarto misterioso,
salían rayos y chispazos.
La muerte lo halló curioso,
y allá dirigió sus pasos.

Encontró a un hombre sentado
que consultaba un volumen.
Este es el que no he encontrado,
voy antes de que se esfume.

—Te busco desde hace mucho,
casi desde la Cuaresma.
Quemé todos mis cartuchos,
astuto Nikola Tesla.

—Edison te habrá mandado,
para que acabes conmigo.
De veras que es un malvado,
yo creí que era mi amigo.

—En verdad que no eres lento,
descubriste a Thomas Alva,
me ha prometido un invento,
para cubrirme la calva.

—Lo flaca debía quitarte,
tus piernas son el problema,
las pobres van a quebrarse,
parecen fideos con crema.

—No te creí tan ‘Corriente’.
¿Con qué patanes ‘Alternas’?
‘Directa’ soy con la gente
que me critica las piernas.

—Mi honestidad es ‘Patente’,
ha sido siempre mi estilo,
no importa que me descuenten
la telegrafía sin hilos.

—Si eres un genio te pido,
me pongas en la cabeza,
cabello que me dé abrigo,
sólo eso me interesa.

Feliz la muerte ladina,
se acariciaba la nuca,
con alambre de bobina,
Tesla le hizo una peluca.